Lo primero que sorprende de vivir en una ciudad como Port Harcourt es la gente de las calles. La calle constantemente llena de gente, gente que camina, que lleva cosas, que va para alguna parte. Todo el mundo tiene un lugar a donde ir, tiene algo que hacer. Pero también sorprende la cantidad de carros y la absoluta anarquía con la que parecen transitar. No hay andenes, cebras, o semáforos que funcionen. Los policías de trafico tienen uniformes negros enterizos y boinas, tienen faros de hierro en medio de los cruces mas transitados. Extrañamente son los únicos totalmente indiferentes a los enormes trancones que hay a su alrededor. He visto un cruce totalmente colapsado, todos los carros en todas direcciones totalmente inmóviles y en medio el faro de hierro con tres policías que solamente hablaban y reían.
Saturday, January 31, 2009
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LO que me gusta es que cuando uno se expatría necesita inevitablemente escribir, vos lo hacías desde antes, yo no acostumbraba, pero lo hice en muchas oportunidades durante mi misión en Colombia (te acordás que Mariana en medio de un ritual obsesivo borró dos documentos míos?, eran mis memorias de allá). Creo que eso ayuda a mantener el equilibrio entre estar y no estar en casa. Lo que se vive es muuuuucho, es como salir del termo en el que uno vivía... y al que volverá en algún momento seguramente. Cuando te leo me vuelven a la memoria unas palabras que me fueron dichas muchas veces por otros expats y con más misiones realizadas: acerca de la misión en Colombia "esto no es msf...", lo mío allá fue privilegiado che. Me gusta que estés viviendo, voy a seguir leyéndote. Abrazote.
ReplyDeletemi suxi esta experiencia no para!!!
ReplyDeletecuidate que se te quiere desde el golfo de Guinea
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