Monday, April 6, 2009

Foto 1: Expats parados en frente de la casa

El día de su partida cada expat toma una foto con el equipo completo enfrente de la casa, el problema, como recordarán los lectores fieles o mas desocupados, es la diferencia en los ritmos de rotación que lleva a que tengamos despedidas semanales. Por eso mismo, el interés en la foto varía entre los expatriados de largo aliento, dentro de los que me cuento, y aquellos que solo se quedan por un mes. Los que se fueron en las primeras semanas se llevaron mis mejores sonrisas, y hasta traía mi cámara para documentar tan único evento, los del segundo mes tuvieron que conformarse con una sonrisa amigable luchada contra el sueño de las mañanas. Ahora que empieza mi cuarto mes he dedicado tanto cuidado a la foto que aparezco hablando por teléfono.    

La foto mencionada merecía mayor atención; mis disculpas mas sinceras y tácitas a J, amigable doctor ortopédico que partía ese día. Al ver la foto me doy cuenta que a fuerza de las rotaciones este será siempre un grupo bastante dispar. En la fila de atrás tenemos a C, enfermera anestesióloga francesa que realizó su primera misión en las hambrunas de Etiopia durante los 80s. Pelo canoso, despeinada y fumando. A su lado tenemos a  S, atractiva y llena de energía. Pertenece a esa buena estirpe de mujeres que llega a una piscina y no se preocupa por el pelo o el bronceado, simplemente se quita la camisa y se lanza.  Su frase: “no creemos en God, creemos en Log (logistcs)...”. A su derecha está L, risueña, y ojerosa, es una de las tantas personas que he conocido a quienes la organización ha tomado control de toda su vida: ha pasado por siete misiones, por vivir tanto tiempo en oriente medio su acento francés parece Belga, tiene novio en la organización y ahora es jefe de terreno. En el centro de la segunda fila está N, recién llegado y proveniente de Nueva Delhi. Es gigantesco, ocupa un cuarto de la foto, el chaleco parece un moño alrededor de su cuello, parado a su izquierda apenas le llego a los hombros. Es el reemplazo de J quien se encuentra a su derecha riendo satisfecho, siempre perfumado y bien vestido, al día siguiente aterrizará en Lyon para estar con sus dos nietos y un tercero que nacerá en dos semanas. Tiene un trabajo fijo en un hospital de la ciudad y en su tiempo libre se va por el mundo a hacer misiones. Su frase: “Penélope Cruz, uh-la-la…” y “si pasas por Lyon, no dejes de llamarme…“

1 comment:

  1. No te salvas del comentario ; a qué se supone que se parece el acento belga? Medio oriente?? Te habré enseñando tan mal? :o))

    Ay, este lindo acento tan caluroso.. Con la epidemia de gripe, Bogota se ha vuelto paranoica. Una mini-toz y me veo cuarantinada en casa. No hay mal que por bien no venga; mirando perezosamente la tv que usualmente queda de decoración en mi cuarto no más, descubro el Eurochannel. Qué sorpresa! Una telenovela belga! No sólo belga sino bruselense! Por primera vez en mi vida, escucho con el corazón estallido al tierno acento belga y extraño con cálida delectación las vistas de mi querida Bruselas. Nada que ver con el acento de Medio Oriente, though... ;-)

    Mil besos! cuidate mucho!!

    ReplyDelete